Por Gustavo Palencia
TEGUCIGALPA (Reuters/EP) - El candidato oficialista a la presidencia de Honduras dijo el miércoles que confía en que la comunidad internacional reconozca al nuevo gobierno que surja de los comicios de noviembre, cuya legitimidad ha sido cuestionada tras el golpe de Estado de finales de junio.
Tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya a punta de rifle el 28 de junio, el presidente interino, Roberto Micheletti, ha asegurado que las elecciones presidenciales se llevarán a cabo de acuerdo a lo establecido antes del golpe.
La Organización de Estados Americanos (OEA) -que suspendió a Honduras tras el golpe- ha señalado que no reconocerá el resultado de los comicios del 29 de noviembre, que estaban previstos desde antes de los sucesos de junio, y ha tratado de impulsar una salida negociada entre las partes para sacar a Honduras de la crisis.
"En la medida que el tiempo pase, ellos reconocerán al nuevo gobierno", dijo Elvin Santos, candidato del Partido Liberal, al que pertenecen tanto Zelaya como Micheletti.
"Es una estrategia tratar de destruir el proceso", dijo Santos en una entrevista con Reuters. "Tenemos que defenderlo porque este proceso no es de un gobierno, ni siquiera tiene que ver el Gobierno actual", subrayó.
El candidato del Partido Liberal se enfrentará en noviembre con Porfirio Lobo, empresario agrícola del opositor Partido Nacional, quien lidera las encuestas y perdió las últimas elecciones presidenciales frente a Zelaya.
Santos, ingeniero e integrante de una rica familia con intereses en los sectores de construcción y bienes raíces, fue vicepresidente de Zelaya hasta diciembre del 2008, cuando fue declarado candidato del Partido Liberal y se alejó del depuesto mandatario.
En sentido opuesto a la expectativa de Santos, Zelaya dijo el martes en Washington tras reunirse con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, que espera que la comunidad internacional declare ilegítimas las elecciones que planea el Gobierno de facto.
RELACION SINCERA Y TRANSPARENTE
Estados Unidos recortó ayuda militar a Honduras por 18 millones de dólares. Y, en el marco de una visita a Washington, Zelaya se reunirá el jueves con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, mientras el Gobierno del presidente Barack Obama debate si corta o no formalmente toda la ayuda a la administración interina en Tegucigalpa.
El Gobierno de facto suspendió algunas visas diplomáticas a funcionarios estadounidenses y dijo que Washington no debe meterse en sus asuntos, asegurando que puede sobrevivir aún con un bloqueo económico.
"En este momento la relación con Estados Unidos tiene que ser muy sincera y transparente, no insertarnos a nosotros en la geopolítica. Estados Unidos tiene que comprender que se requiere mayor nivel de análisis que la superficialidad de una relación hegemónica entre países", dijo Santos.
Desde que Zelaya fue sacado del país, algo que desató la condena de la comunidad internacional, tres infructuosas rondas de negociaciones con la mediación del presidente costarricense, Oscar Arias, llevaron a un aparente callejón sin salida.
El punto principal de la propuesta de Arias era la restitución de Zelaya para que termine los seis meses de mandato que le quedan, pero el Gobierno interino se niega a devolverle el poder.
La posibilidad de un tercero al frente del Gobierno no fue considerada en la propuesta de Arias, que también sugirió adelantar la elección presidencial para fines de octubre.