Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard - LAZARD
MADRID 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
La firma de inversión Lazard Asset Management (AM) ha señalado que, pese a que los acontecimientos en Oriente Próximo hayan aumentado en la pasada semana la probabilidad de una desescalada del conflicto, la guerra --entre Estados Unidos (EEUU) e Israel, por un lado, e Irán, por el otro-- ha llegado a un punto en el que ya es "inevitable" cierto grado de deterioro económico.
En concreto, la compañía justifica su postura en la escasez de materias primas clave y a los daños duraderos en las instalaciones de producción de la región del Golfo.
En este sentido, el estratega jefe de mercados de la gestora, Ronald Temple, ha explicado que, "incluso si el estrecho de Ormuz --ruta marítima por la que circula el 20% del petróleo mundial-- permanece abierto a partir de este lunes, se necesitarán semanas para reposicionar los buques que se han dispersado por todo el mundo desde que comenzó la guerra.
Además, Temple ha señalado que es probable que la disponibilidad de seguros para el transporte marítimo siga siendo "limitada" y avanza que los precios de estos se mantendrán elevados hasta que la confianza en una resolución duradera "aumente significativamente".
En este contexto, el estratega ha explicado que el aumento de la probabilidad de una resolución, aunque sólo sea un cese de las hostilidades a medio plazo, es positivo para la economía y los mercados. "Si el conflicto se acerca a su fin, espero que los mercados vuelvan a las tendencias anteriores a la guerra, incluyendo la depreciación del dólar, el aumento de la pendiente de las curvas de rendimiento de los mercados desarrollados y el mejor desempeño de los mercados de renta variable no estadounidenses", manifiesta.
REFERENCIAS MACROECONÓMICAS
Con todo, a ambos lados del atlántico se esperan datos que, inevitablemente, estarán condicionados por el confrontación en Oriente Próximo sufrida especialmenete durante la segunda mitad del primer trimestre del año. Así, EEUU aguarda a las cifras de las ventas minoristas en marzo, que se espera sean sólidas a nivel general, pero relativamente "modestas" tras excluir las compras en gasolineras, automóviles y materiales de construcción, tal y como indican desde Lazard.
Asimismo, la firma de inversión apunta que los beneficios derivados de unas devoluciones de impuestos más elevadas --que normalmente habrían impulsado las ventas-- frente a los efectos negativos del fuerte aumento de los precios de la gasolina y la menor confianza de los consumidores como consecuencia de la guerra en Irán podrían dar lugar a "sorpresas".
Por su parte, en la zona euro se espera que la confianza de los consumidores vuelva a descender en abril como resultado de la crisis geopolítica, dada la dependencia de Europa de la energía importada. Para el experto de Lazard, cualquier resolución del conflicto debería conducir inicialmente a una estabilización de la confianza, seguida de un repunte a medida que los precios de la energía se normalicen y los consumidores recuperen su poder adquisitivo.