Publicado 13/04/2026 08:09

El periodista Carlos Chamorro apunta que el arresto de Maduro generó un "estado de paranoia" en Ortega

Archivo - El periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro.
Archivo - El periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro. - Rober Solsona - Europa Press - Archivo

MADRID 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El reconocido periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro ha señalado que si bien su país parece estar fuera de las políticas de presión que Estados Unidos viene ejerciendo en los últimos meses sobre otros Estados de la región, lo que ha ocurrido en Venezuela ha generado cierto "estado de paranoia" en el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, Rosario Murillo, que ven cómo "se los pueden llevar en el saco y no hay ningún aliado internacional que va a protegerlos".

"La extracción, o como se le quiera llamar, la intervención militar de Estados Unidos que sacó a Nicolás Maduro el 3 de enero, provocó un estado de paranoia en la dictadura de Nicaragua", ha contado este lunes el periodista nicaragüense durante la presentación en Madrid del informe '20 años del desmantelamiento de la libertad de prensa en Nicaragua', elaborado por Reporteros Sin Fronteras (RSF).

Chamorro, hijo de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, ha destacado que la operación para detener a Maduro fue una señal para el matrimonio Ortega Murillo de que la "impredecible" Administración de Donald Trump puede detenerles, sin que ningún aliado, incluido China o Rusia, vaya a hacer nada por impedirlo.

Así, ha relatado que aquel día de la detención de Maduro, Rosario Murillo, que ejerce como copresidenta de Nicaragua junto a Ortega tras una modificación de la Constitución en febrero de 2025, convocó en secreto una reunión de emergencia para establecer "un estado de alerta, de vigilancia y persecución" para evitar las posibles repercusiones que aquello pudiera motivar en la sociedad nicaragüense.

Sin embargo, también envía un mensaje a la oposición nicaragüense, que reconoce muy dispersa y fraccionada, de que una eventual operación de Estados Unidos contra Nicaragua "no necesariamente quiere decir que eso va a desmantelar la dictadura, a restablecer la libertad y a abrir camino para una transición democrática".

"La política de la actual Administración de Estados Unidos, el tema de la democracia o la dictadura no es necesariamente su foco principal de interés, que es lo que ocurre en Nicaragua. Nicaragua en todos esos indicadores aparece como el país donde se ha desmantelado más la democracia", ha puesto de relieve.

Uno de esos indicadores es con el que Reporteros Sin Fronteras mide el estado de la libertad de prensa en 180 países, apareciendo Nicaragua en el 172 y desbancando así a Cuba como peor país de América Latina para informar y situándose por debajo de Rusia, Birmania y a la par con China, Irán, Corea del Norte, o Vietnam.

Para Chamorro, "hay un doble espejo, el del régimen y, por el otro lado, el de la oposición nicaragüense que está en el exilio también y sí tiene presencia en Nicaragua, pero muy silenciosa porque no se puede expresar de ninguna manera".

"Si en Venezuela la Administración Trump excluyó a la oposición venezolana que ganó las elecciones de 2024 con Edmundo González y María Corina Machado, ¿qué puede pasar en Nicaragua donde la oposición tiene menos articulación, menos fuerza y está más dispersa?", se ha preguntado el fundador del histórico diario 'Confidencial'.

NICARAGUA NO ES UNA PRIORIDAD DE WASHINGTON

En ese sentido, ha destacado que Nicaragua no tiene una fuente de recursos naturales, como el petróleo venezolano, y ni siquiera está sufriendo un colapso económico, motivos por los cuales la actual Administración estadounidense, que "no necesariamente está enfocada en apoyar procesos de transición a la democracia", no está en su agenda internacional, como sí lo Cuba o Venezuela.

Su país, ha dicho, exporta a Estados Unidos dentro del Tratado de Libre Comercio y su economía se nutre en gran medida de las remesas de migrantes, representan el 30% del PIB. "Es obvio es prioritario Venezuela, que se ha convertido en un régimen autoritario tutelado por Estados Unidos", ha dicho.

A pesar de todo, cree que "sí puede ocurrir algo y puede ser algo imprevisible" a tenor de cómo ha ido actuando el presidente Donald Trump. "Nicaragua no está en un orden de prioridades, pero tampoco es que está completamente fuera de esa agenda y de esa dinámica", ha valorado.

Chamorro ha explicado que existe también otro aspecto importante que explicaría esta supervivencia del actual sistema nicaragüense, que es el "vacío político latinoamericano y europeo" que se ha generado en su entorno y que en el caso de Venezuela, por ejemplo, "ha llenado la acción de fuerza de Donald Trump".

"Es razonable argumentar que esta dictadura no es sostenible, que este régimen personalista, familiar, no es sostenible, por mucho que la economía todavía funcione hoy con cierta estabilidad, y que las purgas internas, que tampoco han provocado una fractura del régimen, también le puede pasar factura en cualquier momento y podemos tener algunas situaciones de crisis", ha expuesto.

ATAQUES A LA LIBERTAD DE PRENSA

Maryórit Guevara, coautora del informe y obligada a salir de Nicaragua por su trabajo como periodista, ha contado durante la presentación que estos ataques contra la libertad de prensa tienen un doble impacto en las mujeres periodistas, que a menudo son víctimas de una violencia de carácter sexual, ya sea física, o simbólica a través de redes sociales, como ella mismo ha sufrido.

"Las agresiones no solo son políticas, también son sexuales, simbólicas y digitales. Hay campañas de difamación con sesgo de género, ataques a la reputación vinculada a nuestra vida personal, amenazas específicas que buscan disciplinarnos desde el miedo", ha relatado.

"El desmantelamiento de la libertad de prensa en Nicaragua no es un recuento de hechos, es en realidad la historia de cómo la dictadura de Daniel Ortega y de Rosario Murillo han intentado de forma sistemática, planificada y sostenida durante dos décadas despojar a Nicaragua de su voz", ha denunciado la directora de La Lupa.

En esas dos décadas, Nicaragua ha pasado de tener un "ecosistema mediático diverso" a convertirse en un territorio donde informar puede costar la libertad, el exilio o la vida, ha lamentado Guevara. "Más de 309 periodistas hemos sido forzados al exilio y el 65% del territorio nacional se ha convertido en un desierto informativo sin acceso a información independiente", ha dicho.

La periodista nicaragüense sitúa el punto de inflexión de esta situación en abril de 2018, durante la represión de las manifestaciones en contra del Gobierno, "que dejó más de 355 personas asesinadas", entre ellas el periodista Andy Gaona mientras cubría las protestas. "Su muerte no solo fue un crimen, fue un mensaje, un intento de imponer el silencio a través del terror", ha expresado.

Guevara ha explicado que exilio al que se han visto forzados 309 periodistas --hay al menos una veintena de redacciones que operan desde el exterior-- ha provocado que muchos hayan dejado de ejercer, o bien se han tenido que compaginarlo con otros trabajos que no está relacionados con la comunicación para poder sobrevivir en sus nuevos países de acogida.

"Muchas y muchos sostenemos este trabajo desde la informalidad, desde el riesgo constante, desde la incertidumbre", ha dicho Guevara que, no obstante, ha destacado que el periodismo en el exilio es "uno de los pocos contrapesos frente a la propaganda oficialista".

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