Archivo - 03 April 2025, US, Washington: US President Donald Trump leaves after speaking to media at the White House. Photo: Andrew Leyden/ZUMA Press Wire/dpa - Andrew Leyden/ZUMA Press Wire/dp / DPA - Archivo
MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vuelve a poner a prueba la relación con la Unión Europea y la propia unidad del continente con una nueva ola de aranceles en respuesta al choque con Washington por su pretensiones de controlar Groenlandia, que llega en medio del Foro Económico Mundial de Davos que reúne a los principales líderes mundiales.
La cita en el complejo de esquí en Suiza llega marcada por las tensiones entre Europa y Estados Unidos ante la crisis abierta por su intención de tomar el control sobre Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, y la anuncio de que impondrá aranceles a ocho naciones europeas por movilizar tropas en ejercicios militares liderados por Copenhague.
Así las cosas, Trump espera un encuentro con "las distintas partes" en el marco del Foro Económico Mundial, según ha acordado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que sigue manteniendo una equidistancia entre Washington y las capitales europeas, toda vez espera que se pueda encontrar una "salida" a la crisis.
El inquilino de la Casa Blanca ha defendido antes de viajar a Suiza que "no hay vuelta atrás" respecto a la postura estadounidense sobre Groenlandia y ha defendido al preponderancia mundial de Washington para garantizar la seguridad en la región ártica, objetivo común de norteamericanos y europeos, que esperan que la cuestión se pueda dirimir mediante la cooperación en el seno de la OTAN.
En otro gesto hostil, Trump publicó antes de desplazarse a Europa publicó los mensajes que intercambió con Rutte y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, para abordar la crisis en torno a Groenlandia y otros aspectos de la actualidad internacional. En estos mensajes, el presidente francés se refiere a Trump como "un amigo" y le comunica que París y Washington "están absolutamente en la misma línea en Siria" y que "pueden hacer cosas realmente en Irán", si bien subraya que "no entiende lo que está haciendo en Groenlandia".
El líder estadounidense dio otra vuelta de tuerca a las tensiones con los aliados europeos con el anuncio de aranceles comerciales adicionales del 10% contra los países que confirmaron su participación en maniobras militares en apoyo de Copenhague, esto es Reino Unido, Noruega, Francia, Alemania, Suecia, Finlandia y Países Bajos, además de la propia Dinamarca.
En respuesta, los líderes de estos países aseguraron en un comunicado conjunto que su presencia militar en Groenlandia es en apoyo a Dinamarca y que "no supone una amenaza para nadie". La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, fue más allá y tachó los nuevos gravámenes de "amenazas" y "chantajes" de parte de la Administración norteamericana.
Desde entonces, algunos dirigentes como el primer ministro británico, Keir Starmer, ha pedido abordar desde la "calma" y el diálogo entre aliados la crisis en Groenlandia. "La forma correcta de abordar un asunto de esta gravedad es mediante un diálogo en calma entre aliados. Seamos claros: la seguridad de Groenlandia importa y será aún más importante a medida que el cambio climático transforme el Ártico", señaló el primer ministro británico en una rueda de prensa desde Downing Street centrada en las tensiones con Washington respecto a la isla ártica.
CRÍTICAS A LOS ARANCELES
Por su lado, ya desde el estrado del Foro Económico Mundial, Macron ha reclamado el "desmantelamiento" de los aranceles de Estados Unidos, asegurando esta política solo genera división entre aliados y defendido que la prioridad en este momento debe ser apoyar a Ucrania para poner fin a la invasión rusa.
A juicio del presidente francés, la visión comercial y la andanada de aranceles de Estados Unidos buscan "debilitar y subordinar a Europa", por lo que ha defendido más autonomía europea y reforzar un multilateralismo que sea "capaz de ofrecer resultados mediante la cooperación".
Macron ha hecho referencia a que Europa use su mecanismo anticoerción contra Washington, apuntando a que sería una paradoja que el bloque europeo recurra a este recurso por primera vez contra un histórico aliado.
De lado de la Comisión Europea, que tiene la competencia comercial de la UE, la presidenta comunitaria, Ursula von der Leyen, ha asegurado también en Davos que la imposición de nuevos aranceles es "un error", especialmente "entre aliados de larga data", adelantando que la UE tendrá una respuesta "firme, unida y proporcionada".
Von der Leyen ha abogado por abordar la crisis abierta por Groenlandia de manera "estratégica", toda vez los líderes de los 27 discutirán su respuesta a Washington en una cumbre extraordinaria el jueves en Bruselas que vendrá marcada por lo que suceda en el Foro Económico Mundial.
Desde Suiza, el primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, ha pedido firmeza a Europa en su respuesta apuntando directamente al escenario de una guerra comercial si Estados Unidos no da marcha atrás con los aranceles anunciados, tras avisar que resulta "prácticamente imposible" imponer aranceles solo a una serie de países sin afectar a la UE en su conjunto.