Publicado 07/07/2026 06:05

Expertos destacan que la exposición a campos electromagnéticos está controlada por debajo de los niveles de riesgo

Jornada divulgativa sobre el proyecto ‘Interacción de ondas y sociedad: ciencia accesible para Administraciones Públicas’.
Jornada divulgativa sobre el proyecto ‘Interacción de ondas y sociedad: ciencia accesible para Administraciones Públicas’. - ISCIII

MADRID 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Salud Carlos III ha celebrado una jornada divulgativa en la que expertos han destacado que la exposición a los campos y ondas electromagnéticas, que son radiaciones no ionizantes, está controlada por unos límites máximos permitidos que se mantienen por debajo de los niveles considerados de riesgo y que, además, se establecen aplicando el principio de precaución.

Este mensaje tranquilizador ha sido repetido en todas las intervenciones de este encuentro, que según ha detallado el ISCIII en un comunicado, ha estado centrada en el proyecto 'Interacción de ondas y sociedad: ciencia accesible para Administraciones Públicas', con el objetivo de compartir conocimiento científico sobre cómo se investiga en torno al posible impacto en la salud de los campos electromagnéticos.

El proyecto 'Interacción de ondas y sociedad: ciencia accesible para Administraciones Públicas', que se lleva a cabo en colaboración con el Ministerio de Sanidad, busca generar y difundir información clara y comprensible sobre el posible impacto en la salud de la exposición a campos electromagnéticos (CEM), a partir de la evidencia científica disponible, y generar herramientas divulgativas que favorezcan la confianza en las instituciones públicas.

La investigadora del ISCIII Arancha Sanchís, que lidera el proyecto, ha resaltado que permitirá "un mayor entendimiento y coordinación entre la comunidad científica y la Administración, facilitando la toma de decisiones fundamentada en la evidencia y el conocimiento científico, y ayudando a una adopción informada de las tecnologías basadas en CEM por parte de la sociedad, gracias al fomento de la cultura científica".

La jornada divulgativa que ha acogido el Instituto ha contado con la inauguración del subdirector general de Sanidad Ambiental y Salud Laboral en el Ministerio de Sanidad, Santiago González, y la directora del Centro Nacional de Sanidad Ambiental del ISCIII, Ana Cañas. El encuentro ha sido moderado por el subdirector de Comunicación y de la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Castilla-La Mancha, Román Escudero.

En este marco, han tenido lugar dos sesiones participativas en las que se han abordado los fundamentos, características, origen y aplicaciones de estos agentes físicos, además de repasar los límites de protección sanitaria y profundizar en las herramientas de la comunidad científica para afrontar el reto de la información a la sociedad.

COMUNICAR CON RIGOR

Tras ello, a través de tres charlas, se han expuesto los criterios internacionalmente aceptados en las revisiones de la literatura científica más reciente, y el papel de la comunidad científica para comunicar con rigor e informar a las Administraciones Públicas y a la sociedad.

En estas ponencias, también se han presentado las medidas de control reglamentario de la infraestructura de telefonía móvil y las medidas de vigilancia abordadas para evaluar la exposición ambiental y personal. Se ha incidido tanto en la exposición a radiofrecuencias generadas por las nuevas tecnologías inalámbricas, como el 5G y los campos magnéticos de bajas frecuencias procedentes de la infraestructura de transporte y distribución de la energía eléctrica.

En la última charla se han analizado diversas cuestiones de percepción social que han de considerarse para facilitar el papel comunicador de la comunidad científica, comprendiendo mejor el origen de las inquietudes sociales en relación con los CEM.

A lo largo de la jornada, se han recordado ciertas lagunas de investigación, como el desconocimiento de los mecanismos biológicos que pudieran explicar ciertas asociaciones, como entre la leucemia infantil o la enfermedad de Alzheimer y los campos magnéticos de bajas frecuencias.

En esta línea, también se ha apuntado a aspectos de dosimetría para una determinación más precisa de los umbrales de los efectos térmicos que determinan la protección frente a las radiofrecuencias, abordados mediante gemelos digitales de gran precisión.

En definitiva, se ha concluido que la existencia de áreas en las que se precisan más datos, el mantenimiento de la vigilancia de la exposición y la evaluación continua de la literatura científica, junto con el fortalecimiento de la comunicación con la sociedad, siguen impulsando la investigación sobre los posibles efectos de los campos electromagnéticos en la salud.

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