October 28, 2026, West Jerusalem, Israel: WEST JERUSALEM, OCTOBER 28, 2026: Israeli Prime Minister and Likud party leader Benjamin Netanyahu addresses supporters at the party's election headquarters in West Jerusalem following the release of exit polls an - Saeed Qaq / Zuma Press / Europa Press
MADRID 2 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Likud, el partido del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha criticado este lunes al juez Noam Solberg, presidente del Comité Central de Elecciones, por descartar la tesis del fraude electoral pese a que señaló una posible injerencia extranjera en los comicios, toda vez que la formación de extrema derecha insiste en que la interferencia favoreció al partido árabe Raam, ahora en una posición clave para definir el próximo Ejecutivo israelí.
"Resulta muy desconcertante que el juez Solberg afirme que se trata de sospechas muy graves de financiación extranjera y, al mismo tiempo, determine de antemano que estas no tienen influencia en los resultados electorales, antes incluso de que haya concluido la investigación", ha denunciado en un mensaje difundido a través de las cuentas del primer ministro.
En este sentido, el Likud insiste en que el bloque derechista que encabeza se quedó a "4.612 votos de que un escaño pasara de Raam" a su coalición. "Habría cambiado por completo los resultados electorales y el mapa político", ha incidido.
De esta forma ha reiterado la demanda de una "investigación rápida y exhaustiva para preservar la limpieza de las elecciones a la Knesset y la soberanía del pueblo".
"Hasta que concluya la investigación, una sombra negra se cierne sobre los resultados electorales en Israel", ha afirmado la formación de Netanyahu, ganadora de los comicios pero que tiene complicada la formación de Gobierno al quedar lejos de la mayoría y no tener partidos con los que, a priori, pactar.
Las denuncias sobre un posible fraude para beneficiar al partido árabe se apoyan precisamente en unas declaraciones de Solberg, en las que apuntó a la supuesta participación de actores extranjeros, que habrían intervenido en el proceso y sobornado a votantes para favorecer a partidos árabes.
En todo caso el Comité Central de Elecciones de Israel ha rechazado las acusaciones de fraude generalizado en los comicios asegurando que la integridad de las votaciones estuvo rigurosamente protegida y que "no existe fundamento para alegar violaciones sistemáticas".