Publicado 21/02/2026 07:01

La obra de los fotógrafos chilenos Rocío Aguirre y Camilo Delpin se presenta en la Casa de Iberoamérica en Cádiz

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Casa de Iberoamérica Cádiz - WEB CASA DE IBEROAMÉRICA

CÁDIZ 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los fotógrafos chilenos Rocío Aguirre y Camilo Delpin acudirán este lunes, día 23 de febrero, a las 12.00 a la Casa de Iberoamérica para presentar su exposición "Inventario de materias frágiles", que cuenta con el apoyo de la Embajada de Chile y la Fundación Chile-España.

Tras una suspensión por el luto decretado tras el accidente de Adamuz (Córdoba) y la posterior falta de comunicaciones por las abundantes lluvias, los autores podrán al fin estar en la muestra que abrió al público el 21 de enero y se prolongará hasta el 19 de marzo, con entrada libre hasta completar aforo.

Según informan desde el Ayuntamiento de Cádiz en una nota informativa, se trata de dos proyectos independientes que, desde lenguajes visuales distintos, abordan una misma sensibilidad: el interés por lo residual y lo fugaz como espacio de reapropiación.

Ambos artistas chilenos, nacidos en democracia (1989), exploran a través de sus fotografías lo descartado y lo efímero, para interpelar al espectador sobre los sistemas que rigen la producción en la cultura contemporánea.

Aguirre ofrece una lectura poética del desecho cotidiano, como los restos de comida, envases y embalajes digitales. Mediante cianotipias realizadas con materiales accesibles y luz solar, recupera objetos destinados al olvido, otorgándoles una nueva carga simbólica.

Su técnica artesanal, lenta, física y analógica, funciona como gesto de resistencia ante la aceleración tecnológica. Más que una crítica frontal, su obra invita a una contemplación íntima que destaca la belleza de lo mínimo y la tensión entre lo desechado y lo preservado.

La serie de Camilo Delpin explora lo transitorio y ambiguo en dos fases. Primero, captura reflejos solares en aguas en movimiento, formas brillantes y pasajeras que se insinúan y desvanecen. Estos brillos, resultado de ensayo y error, forman la matriz simbólica de la segunda etapa, donde emergen cuerpos indefinidos bajo un código crepuscular.

Trabajados con luz continua, los destellos se capturan naturalmente, sin postproducción, aportando autenticidad luminosa. Con mínima intervención digital, las figuras, como deidades mitológicas despojadas de indumentaria y símbolos específicos, dialogan sutilmente con los lenguajes del arte, la moda y lo mítico, revelando los códigos contemporáneos del deseo y la persuasión en su forma más pura.

Juntas, estas propuestas ofrecen una reflexión visual sobre lo descartado y lo perecedero, allí donde los residuos materiales, vislumbres breves y cuerpos sin identidad fija no solo resisten el olvido, sino que dejan abiertas preguntas sobre lo que permanece, lo que se disuelve y lo que aún está por descubrir.

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