Imagen de Google Fitbit Edge. - GOOGLE
MADRID, 12 Oct. (Portaltic/EP) -
Google ha lanzado su nueva pulsera Fitbit Edge, que es más avanzada en funciones que la Fitbit Air, con electrocardiograma, GPS integrado y una batería reemplazable, además de una pantalla OLED que permite consultar la información de salud y de ejercicio en todo momento.
La tecnológica ha dado todos los detalles de su nueva pulsera de actividad y salud, que parte de un precio oficial a partir de 179,99 euros en España en los colores verde oliva, obsidiana, gris niebla y arenisca, y que de momento solo se puede reservar, ya que no llega a las tiendas hasta el 27 de octubre.
Es una pulsera que destaca por su GPS integrado, su sensor ECG para electrocardiogramas y monitorización de fibrilación auricular y otras funciones de salud como oxígeno en sangre o seguimiento del sueño, comunes a este tipo de 'wearables'.
Entrando en detalle, la pulsera Fitbit Edge se caracteriza por una pantalla OLED híbrida de 1,34 pulgadas con función Always-On Display, carcasa de aluminio reciclado y un botón físico de navegación como los principales aspectos.
En lo que respecta a la batería, y como un dispositivo centrado en la salud y la actividad física, llega hasta los siete días de autonomía, aunque se queda en los dos días si el modo 'Always-on' está activo en todo momento. Eso sí, cuenta con carga rápida: con 5 minutos de carga obtiene un día de uso, según indica la tecnológica, mientras que su batería de 65 mAh se carga al completo en 90 minutos.
Al igual que ha sucedido con el Pixel Watch 5 y la Fitbit Air, Google ha incluido funciones avanzadas de seguimiento de salud que están potenciadas por Inteligencia Artificial (IA). De hecho, a través de la suscripción Google Health Premium, el entrenador Google Health Coach recopila los datos de salud, ejercicio físico e información médica para crear rutinas semanales y planes de entrenamiento que se adaptan automáticamente a la agenda del usuario.
Entre esas opciones hay que contar con que registra más de 50 modos de ejercicio y, gracias al GPS, tiene un 40 % de mejora en la precisión de la geolocalización frente a generaciones anteriores, para los usuarios que buscan una pulsera para registrar eficazmente cada una de sus rutas diarias.
Además del sensor ECG para electrocardiogramas y la monitorización de fibrilación auricular (AFib), cuenta con sensores de frecuencia cardíaca, oxígeno en sangre, temperatura de la piel y altímetro.
La pulsera Fitbit Edge cuenta además con la función Health Guardian, que detecta los cambios en las métricas de salud del usuario a lo largo del tiempo, como las tendencias de presión arterial y de resistencia a la insulina, y se encarga de avisar cuando registra anomalías altas o bajas en la frecuencia cardíaca.
Además de contar con la certificación IP68 y resistencia al agua hasta 50 metros, Google ha incluido la posibilidad de cambiar la batería para alargar la vida útil del 'wearable', lo que lo convierte en la primera pulsera de actividad reparable de la compañía.