Archivo - El Rey Felipe VI y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum durante su encuentro institucional y diplomático de alto nivel, en la sede de la Presidencia de la República (Palacio Nacional), a 25 de junio de 2026, en Ciudad de México (México). E - Gobierno de México - Archivo
MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
Historiadores consultados por Europa Press con motivo de la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebra los días 4 y 5 de noviembre en Madrid, han afirmado que verían bien "algún gesto de reconocimiento" por parte de España por la Conquista de América, pero descartan "responsabilidad generacional", como ha afirmado el catedrático y Premio Nacional de Historia 2026 Miguel Ángel del Arco.
La Conquista de América estará presente en el contexto de la cumbre. Con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que finalmente no acudirá, se esperaba cerrar la crisis diplomática entre ambos países a cuenta de la Conquista, tras los gestos de acercamiento del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y del Rey Felipe VI. Sí asistirá el presidente de Argentina, Javier Milei, que puso en valor la Conquista durante su reciente visita a España.
"El nieto de un nazi no es responsable de lo que hizo su abuelo, porque, si no, nos metemos en una espiral de responsabilidades en la que la historia no acabaría nunca", ha expresado Del Arco preguntado sobre si España debería tener algún gesto de disculpa, al tiempo que ha subrayado que "las responsabilidades personales o generacionales no duran para siempre".
Pese a ello, ha señalado que, "por respeto a los derechos humanos", "no sería negativo hacer algún tipo de gesto donde se reconociese la historia con toda su complejidad y todo el dolor que hubiese podido causar", como ha afirmado en declaraciones a Europa Press.
El catedrático ha afirmado que los historiadores tienen "clarísimo" que la conquista fue un proceso "muy complejo, profundamente traumático, lleno de violencia", en el que desaparecieron muchas culturas y lenguas y hubo una evangelización y una aculturación forzadas.
Del Arco ha indicado que se trata de un proceso de largo recorrido, "con muchísimos matices" y "geográficamente muy diverso": "No es lo mismo México que Argentina", ha expresado. Asimismo, ha añadido que no puede simplificarse "en lo que puede decir o pedir un político".
Además, ha matizado que existen "discursos nacionalistas" que exaltan aquel periodo y que "olvidan todo el sufrimiento y toda la sangre que queda detrás" y se ha mostrado a favor de una conmemoración que "integre las luces y las sombras".
DESCOLONIZACIÓN DE MUSEOS COMO "GESTO"
Por su parte, la historiadora del arte de la Universidad de Sevilla Zara Ruiz ha reconocido que no está segura de si España debe pedir perdón porque ve "aristas por todas partes". Ha explicado que, por un lado, los conquistadores "eran hijos de su tiempo" y actuaron sin la perspectiva actual, aunque ha reconocido que "por supuesto hubo abuso". "La historia de la humanidad se ha construido muchas veces sobre la violencia y el abuso", ha añadido.
Ruiz ha señalado que la clave puede estar no tanto en "pedir disculpas como tal", sino en tener "algún tipo de gesto de reconocimiento". En este sentido, ha mencionado los procesos de descolonización que están llevando en centros como el Museo de América de Madrid y ha defendido "descolonizar museos y las colecciones" mostrando puntos de vista diversos y revisando las formas de adquisición y la procedencia de las piezas.
"Si se cuenta cómo fue todo, sin tapujos, también es una forma de pedir disculpas y de reconocimiento", ha afirmado. Sobre la devolución de patrimonio a otro países, Ruiz ha defendido estudiar "cada caso de manera independiente", porque "evidentemente no se puede devolver todo".
"Lo ideal sería que las piezas pudieran funcionar como embajadoras", ha explicado Ruiz, al tiempo que ha asegurado que sí debería plantearse la devolución de algunas según la procedencia y el modo de adquisición, especialmente si la pieza es única en su género y representativa para el país de origen. Ha añadido que la mayoría de las piezas salieron de sus lugares de procedencia cuando no existía legislación, por lo que "no se puede aplicar un marco legal" a esas colecciones.
La historiadora ha propuesto la "custodia compartida del patrimonio" como "una fórmula de futuro bastante prometedora". Ha explicado que los países latinoamericanos "quizá no buscan tanto que les devuelvan la pieza como que se reconozca el modo en que ha salido de su país". En ese caso, una pieza reconocida como mexicana podría quedarse en Madrid "en calidad de préstamo indefinido", lo que, a su juicio, podría resolver la disputa sobre la propiedad. Ha precisado que sería para casos concretos, "especialmente relevantes" o en los que se sepa que la salida fue ilegal.
Por su parte, del Arco ha calificado la devolución de "un gesto muy bonito", porque las piezas son "testimonios de una historia de violencia, de conquista y de expolio", pero ha advertido de que "los museos europeos podrían quedar vacíos", algo que "no es necesariamente mejor". Aun así, ha señalado que "en algún caso puntual la devolución sí puede ser algo positivo".
El catedrático ha concluido que lo que construye a una nación y hace sentir orgullo "no es tanto que su historia sea maravillosa ni esté llena de victoria ni de imperios, sino que tenga un gobierno democrático capaz de defender los derechos humanos y de desmarcarse de esas historias de violencia".