El Teatro Real presenta la "adelantada" 'Ariadna y Barbazul': "Él es un maltratador que hoy aparecería en las portadas" - TEATRO REAL
MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -
El director de escena Àlex Ollé (La Fura dels Baus) lleva al Teatro Real 'Ariadna y Barbazul', de Paul Dukas, una ópera que "se adelanta en su tiempo" y en la que se narra una historia de "mujeres maltratadas" pero emancipadas en un momento en el que no había llegado "el feminismo moderno de principios del siglo XX".
"Él (Barbazul) no las ha matado pero es muy evidente, es claro, que es un maltratador. Tiene a las mujeres encerradas, pasan hambre, están sucias, están en un cuarto oscuro y no las deja salir. Es decir, es claramente un maltratador, lo que hoy aparecería en la portada de un periódico o en un telediario", ha explicado Ollé en un encuentro con los medios este jueves.
Así, se ofrecerán seis funciones del montaje, con libreto de Maurice Maeterlinck, entre el 26 de enero y el 20 de febrero. Es una nueva coproducción del Teatro Real y la Ópera de Lyon, donde se estrenó en marzo de 2021, sin público, debido a las restricciones provocadas por el COVID.
La obra, en la que el peso es mayoritariamente femenino -el personaje de Barbazul canta 5 minutos-, está inspirada en el cuento de Charles Perrault en el que Ariadna descubre la crueldad de Barbazul e intenta convencer a sus cinco esposas cautivas a abandonarlo, pero las mujeres "maltratadas, sumisas y pusilánimes" renuncian a la libertad.
Aunque se trata de un alegato contra la violencia hacia la mujer, Ollé ha explicado que Ariadna no es un personaje "víctima", si no una mujer "moderna, racional y lúcida" que no cae en el "síndrome de Estocolmo".
"Siempre he pensado que Ariadna es el primer gran personaje femenino emancipado de la ópera. A diferencia de tantísimas heroínas de repertorio en la ópera, no es víctima, no muere. Hay tantas que mueren siempre... No paga un precio por su libertad, no se somete ni al hombre ni al destino y finalmente intenta salvar a las mujeres, incluso a pesar de su propia voluntad, ya que ellas no quieren salir", ha añadido.
El carácter "adelantado" de la ópera, ha explicado el director de escena, se debe además a que aborda la parte psicológica antes de que el psicoanálisis se hiciese "una cosa popular" y, por otro lado, porque cuestiona las estructuras de poder antes de la llegada del teatro político.
Precisamente, por estas razones la puesta en escena combina el mundo de los sueños con el realismo, para que el público se sienta "representado" en el escenario. Toda la ópera se desarrollará en el salón de banquete tras la boda de Ariadna y Barbazul.
En el plano más simbólico, Ollé ha representado el subconsciente de Ariadna, inspirado en 'La interpretación de los sueños', de Sigmund Freud, obra que se estrenó en el mismo año que el cuento.
Además, ha contado con sus colaboradores habituales -Alfons Flores en la escenografía-, Josep Abril Janer -a cargo del vestuario- y Urs Schönebaum -con la iluminación. "Ollé acompaña a la protagonista en su camino de liberación -de las tinieblas hacía la luz- articulando sus mundos exterior e interior, con un poético y evocador juego de tules, marcos, luces y sombras que potencian el simbolismo, misterio y hondura de la ópera", explica el Teatro Real en un comunicado.
Aunque ya el pasado noviembre el Teatro Real estrenó un montaje que combinaba el 'El mandarín maravilloso' y 'El castillo de Barbazul', el director artístico del Real, Joan Matabosch, ha explicado que son dos óperas "drásticamente diferentes".
"Son dos adaptaciones drásticamente diferentes, muy diversas una y otra, pero ambas son apasionantes y justamente es muy apasionante lo diferentes que son. La ópera de Dukas, podríamos decir para simplificar que es un poco la versión optimista del cuento de Perrault", ha explicado.
LA "PROBLEMÁTICA" DE LA ÓPERA ES LA MÚSICA
Tanto el director musical, Pinchas Steinberg, como Matabosch han incidido en que la "problemática" de esta ópera es la música, una de las razones por las que se representa tan poco. "Los teatros no se atreven a hacerla", ha reconocido Matabosch.
Así, según ha explicado Steinberg, Dukas escribió esta ópera -la única de toda su carrera- con una música que pide ser tocada muy alta, lo que dificulta que haya equilibrio entre las voces de las cantantes y la orquesta, que ha asegurado que es muy grande. "Puedo reducir el volumen de la orquesta pero si lo hago no tengo nada, ni sinfonía ni canto", ha añadido.
Las dos protagonistas, las mezzosopranos Paula Murrihy, que da vida a Ariadna y Silvia Tro Santafé, que encarga al aya, también han compartido esta visión y han explicado que tendrán que jugar con la voz porque no llevan micrófono en ningún momento.
El reparto, mayoritariamente femenino, lo completan las mezzosopranos Aude Extrémo -Sélysette- y Renée Rapier -Bellangère-, las sopranos Jaquelina Livieri -Ygraine- y Maria Miró -Mélisande-, y los bajos Gianluca Buratto -Barbazul- y Luis López Navarro -un campesino anciano-, que actuarán junto al Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real.