Altar de la Santa Misa en la Plaza de Cibeles presidida por el Papa León XIV, en el marco de su viaje a España, del 6 al 12 de junio. En Madrid, a 7 de junio de 2026 - EUROPA PRESS
MADRID 7 Jun. (EUROPA PRESS) -
El cardenal arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José Cobo, ha advertido de que la Iglesia "no está llamada a levantar muros" sino a "abrir puertas" y ha invitado "construir una sociedad más fraterna" donde "nadie quede invisible".
"Esta Iglesia ha aprendido que no está llamada a levantar muros, sino a abrir puertas y a avivar el fuego del Espíritu en medio de la ciudad. Ese es su muro y su puerta. Por eso hoy salimos al corazón de Madrid para proclamar que Dios sigue habitando entre su pueblo y nos envía a construir una sociedad más fraterna, donde nadie quede invisible y donde el pan llegue a todos", ha subrayado Cobo.
Así se ha pronunciado este domingo, en su discurso antes del comienzo de la Misa del Corpus Christi, presidida por el Papa León XIV y celebrada en la Plaza de Cibeles, a la que asisten más de un millón de fieles.
Tras recordar "un antiguo dicho madrileño --'Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son'--, Cobo ha explicado al Papa que "Madrid está edificada sobre agua".
"Aunque no tenga playa, guarda en sus entrañas un inmenso acuífero. A los cristianos esa imagen nos habla de cómo es la presencia del agua viva del Bautismo, fuente de nuestra identidad y fundamento de nuestra comunión en lo profundo. Hoy volvemos a esa fuente y nos transformamos en ese nuevo acuífero por la Eucaristía presentando ante el Señor la vida de nuestra gente", ha señalado.
El arzobispo de Madrid ha destacado que el Papa ha viajado a España a "confirmar en la fe" a los católicos, a "sostener" su "esperanza" y a "recordar que la Iglesia vive de la Eucaristía para anunciar, en la caridad, el Evangelio y servir a los más pequeños".
A su vez, ha puesto en valor el trabajo de la Iglesia de Madrid "que ha preparado este encuentro con entrega silenciosa" y dado su acogida "a los peregrinos llegados de tantas iglesias hermanas" y a quienes siguen la Eucaristía a través de los medios de comunicación.